28 may. 2013

Límites de Soledad

Tengo tantas tardes tristes, tumbadas tirado tropezando tanto tontamente tras tierra terrestre, tracé tu tiempo tocando típica tinta tras tierna timidez, transformación triunfante tácticamente tan temible topé tardes torturándome, tío tu tiempo trajo tías tacañas, tanganas, te trasmitiré tal transformación trabajada.
Esto es la reflexión inacabada, pensar y pensar para llegar al "nada". Situaciones que poco agradan...
Mis predicciones acabaron en decepciones, ilusiones que finalmente las pagué con frustraciones, a veces aparenté falsa tristeza, ahora el karma me ahoga con sus látigos de pureza. Alimenté mi mente con amor, aunque eso acabó en un empalagoso ego, estuve cerca del agujero, y entonces decidí escribir para no caer en el deterioro.
Solo sabía que mi objetivo en esta vida empezaba por "f", y no de fama sino de felicidad. Ahora vivo con la Soledad, debo estar tranquilo en cuanto al mal de amores, me ha prometido que de mí no se va a divorciar.
Escribo poesías porque me encuentro hundido, daría la vida por un amigo, creo que por eso estoy aún vivo.
En estos minutos estaré en huelga de humor, me quito la máscara de las carcajadas infantiles para que me conozcas mejor. No hay peor enfermedad para mí, que tenerlo todo y no ser feliz.
Felicidad... ¿Crees que ella siempre te va a acompañar? En tu tumba a tu lado nunca estará y lo más cerca que tendrás serán seres derrochando tristeza.
Quizás mi organismo no produzca demasiada serotonina. Damos demasiada importancia a la vida y poca para la muerte, muchos han decidido irse, pero nadie volverse.
Me pregunto: que quedará de lo olvidado, si lo olvidado será pasado y el pasado en el presente no se ve actualizado, mientras la actualización conlleva al cambio y el cambio a ser otro con diferentes actos, con actos que no siempre quedarán y que algunos recordarán para que después vuelvan a olvidar y todo así continuará... hasta acabar con la palabra -nada-.
Ahora intento ayudar a los demás a afrontar su vida, ya que la mía no tiene lógica, soy un escritor al que nadie gusta ni importa.
Algunos dicen: "Yo he visto a Sergio siempre sonreír y no llorar"... bueno yo he de decir que he visto familias más reales que la real.
La gente ríe por cualquier cosa, si miramos hacia la estadística real, cualquier cosa puede hacernos llorar. A mí me roban la sonrisa, cada vez que la ley hace una injusticia. Tenía rotos mis zapatos, he corrido tanto que este país me ha dejado descalzo.
Me siento preso de mi conciencia, es una condena el esfuerzo de mi puño para adquirir nuevas letras, ya no siento si quiero continuar, o prefiero dejar libertad a la sangre de mis venas.
ufff...
Mordí mis labios y dije: Son días grises aunque siempre hay un recuerdo que me hace sonreír, buscaré en mi corazón ese momento pues aún sigue ahí.
Esa persona ya no está aquí... tus difuntos no están en el cielo diciéndote: llora y demuestra que me quieres, sino disfruta... porque eres lo único que tienes.
Hay miles de coincidencias esperándote ahí a fuera, podrías preguntarte el porqué de ellas, pero lo interesante sería que las vivieras... experiencias, igual a inteligencia.
Entonces busqué la comunicación con mi sociedad, me observaron y minuciosamente preguntaron: ¿Y tú porqué no eres normal? Sin más, contesté ante atentas miradas... "Por que no quiero ser otro más".
Personas que sé que les caigo mal, verdaderamente ellos no saben que me caen bien, soy original, es tan fácil odiar que no lo voy a hacer yo también.
Vivo en una atmósfera sin suspense, en la que ríen si tropiezas y en la que te alaban si consigues que otros tropiecen.
Entre mis creencias encontré amañadas batallas, live in me is pathetic life, como aquella chica que me gustaba. Recreándome en sueños que ni yo mismo me los creía, en esos momentos en los que rencor y odio construyen un espacio de alegría.
Y sueño... y aunque me miento, me siento contento... Pero ¿Contento? Bueno, de pasar tiempos sin recordar estos penosos momentos.
Recuerdos de tal dulce Soledad, me llevaron a invitarla el viernes a cenar, mientras aquellos besaban botellas y pitillos, yo solo veía en ella un lápiz muy fino... me sentí como en una película de miedo sin sonido.
Aunque me cueste reconocerlo cambié silencios por mentiras, todo un giro que provocó mi ira, en esta poesía me hubiera gustado mirar hacia arriba.
Riñas con tímida confusión, era hora de que esa verdad saliera sin censura, pero una vez más la vergüenza la convirtió en excusa. Debería arrepentirme en el momento oportuno, para qué esperar y esperar a no tener ninguno.
El valor se percibe cuando eres capaz de exponerte al ridículo, cuando piensas en la opinión de los demás, te estas restando importancia a ti mismo.
Algunos de carácter, yo de caracteres, quierete porque verdaderamente eres lo único que tienes.
Las lagrimas que desecho no quieren pasar por mi corazón, son tímidas y me piden que acabe ya esta creación.
A veces pienso en qué pienso, quizás en poner ejemplos para levantarme en este trayecto.
...
Mira aquellas personas que sin saber lo ocurrido, el destino le aportó desgracias en su camino. Algunas se fueron para mostrarnos lo desprotegido, otras sobrevivieron y llaman suerte a un día en el que está todo perdido.
Me oxigeno con puntos de belleza en el espacio del suicidio, son pinceladas de tristeza las que me enseñaron lo perdido y el despertar cada día sintiendo el aire que respiro, el estar agradecido.
Ama amigo, a tus enemigos y a tus amigos pídeles lo mismo. Nunca fuimos nada...


...Al menos seamos seres pensantes mostrando felicidad a la vida indeterminada.